Colores Reales en vías de extinción

Nueva campaña de Alcántara Pinturas para ayudar a proteger nuestra fauna autóctona más vulnerable.

Los productos de Pinturas Alcántara: Tesalia, Atalia y Olimpia se comprometen a difundir información sobre las especies con mayor riesgo de extinción en Argentina. En este primer envío, se brindará información sobre los siguientes tres animales: Cardenal Amarillo, Guacamayo Rojo y la Parina Grande.

Haga click en un animal para conocer más sobre su especie:

Guacamayo RojoCardenal AmarilloParina Grande

Guacamayo Rojo, Cardenal Amarillo y la Parina Grande.

Cardenal Amarillo
Gubernatrix cristata

Cardenal Amarillo
Colores: Amarillo Salta, Cemento

De la misma familia que el más conocido Cardenal Común (Paroaria coronata), el cardenal amarillo es una de las aves más bellas que habitan nuestro país, característica del Espinal, el bosque seco. También subsiste en la “selva” de Montiel en la mesopotamia, ambiente de bosques abiertos y bajos, de “espinillos” y ñandubay. En la Argentina tiene un amplio rango de distribución. Se encuentra en las provincias de Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe, Buenos Aires, La Pampa, Córdoba, San Luis, Santiago del Estero, La Rioja, Mendoza, Neuquén y Río Negro. Antiguamente fue registrada en Salta, Tucumán y San Juan.

Es un ave intensamente territorial, que en general se encuentra sola o en pareja y ocasionalmente en bandadas de hasta 50 individuos. Suele alimentarse en el suelo, de semillas de vegetales como verdolaga, diente de león y achicoria silvestre, y de frutos, gusanos e insectos.

La temporada de reproducción se inicia en primavera. Construye un nido semiesférico, en ramas de arbustos a unos 3 metros del suelo, usando ramitas, raíces y fibras y revistiéndolo con pastos, musgos, líquenes y otros materiales vegetales.

A pesar de tener una dispersión amplia en el país, se ha vuelto escasa, debido a la presión comercial que sufre dado su uso como ave de jaula, a lo que se suma la destrucción de los bosques del espinal para obtención de madera o para despejar tierras para ganadería o agricultura. Su demanda, junto con su rareza actual, hacen que se paguen altos precios por ejemplares, incluso se exportan a países de Europa y a EEUU. Hay unos pocos criaderos de la especie en cautiverio, pero esto no sería suficiente para permitir en redoblamiento de las áreas naturales. En La Pampa se encuentra protegida en el ámbito provincial y en Entre Ríos fue declarada Monumento Natural Provincial en 2002. Se puede observar en los parques nacionales El Palmar (Entre Ríos), Lihué Calel (La Pampa) y Sierra de las Quijadas (San Luis).

Su estatus internacional es “En peligro” y el nacional es “Vulnerable”. Es una especie incluida en el apéndice II de CITES. Según BirdLife Internacional su población total estaría entre los 2500 y 10000 individuos, con una evidente tendencia decreciente. También se encuentra en Uruguay y el sur de Brasil. En Paraguay estaría extinta.

Guacamayo Rojo
Ara chloroptera

Guacamayo Rojo
Bermellón, Verde Manzana, Azul Jujuy

Este hermoso loro es considerado una de las aves más bellas del mundo. Vive en ambientes selváticos continuos o con isletas de monte, comúnmente cerca de ríos o cursos fluviales sobre los 500 m.s.n.m., y especialmente en barrancas ribereñas. En sus desplazamientos también suele ingresar a áreas abiertas y sabanas. Dentro de la Argentina se registró en las provincias de Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa, y Salta.

Tiene un largo de 80 a 90 cm y un peso de 1,5 kg. Es un ave de hábitos gregarios que se mueve en bandadas numerosas, de hasta 70 individuos, generalmente conformadas por parejas. La mayor parte del día la pasan en la copa de árboles grandes buscando sus frutos, especialmente los que tienen bayas, que constituyen su alimento principal. Usan su fuerte pico para romper las cáscaras duras. Mientras se alimentan suelen moverse de manera acrobática, pronunciando cuando se desplazan a otros árboles “ára, ára”.

La temporada de reproducción se da durante la época lluviosa, que coincidiría con el período de mayor fructificación de muchas plantas selváticas. Nidifica en huecos de grandes árboles a una altura de entre 25 y 55 metros.

La especie nunca habría sido común en Argentina pero ha sido exterminada en varios sectores de su área de distribución original. La destrucción de su hábitat y la captura de ejemplares silvestres, principalmente relacionada con el comercio de mascotas, son las principales razones para que se encuentre en peligro crítico.

Su estatus internacional es de “Riesgo bajo, preocupación menor”, pero su estatus nacional es “En peligro crítico”. Es una especie incluida en el apéndice II de CITES. Se distribuye en América, desde Panamá y Colombia hasta Bolivia, Paraguay y el norte de Argentina.

Loros en peligro: de las 25 especies de loros que habitan la Argentina, 10 se encuentran amenazadas.

Parina Grande
Phoenicoparrus andinus

Parina Grande
Colores: Rosa Mendoza, Negro

El flamenco más grande de los tres que habitan nuestro país, vive en lagunas y lagos altoandinos de aguas salobres y alcalinas, ubicados entre 2300 y 4500 metros sobre el nivel del mar, en la Puna o Altiplano. En la temporada invernal, cuando estos cuerpos agua se congelan, se desplaza hacia menores alturas llegando hasta lagunas de las llanuras chaco pampeanas e incluso a nivel del mar. En la Argentina habita las provincias de Jujuy, Salta, Catamarca, La Rioja y Tucumán. En invierno se registró en Córdoba, Santa Fe, Santiago del Estero y Buenos Aires.

Su altura es de unos 78 cm y su longitud de entre 100 y 120 cm, y su peso es de 2 a 5 kilos. De andar lento y pausado, puede nadar y bucear. Se alimenta principalmente de diatomeas y también ingiere otras presas del fito y zooplancton, moviendo su especializado pico de un lado a otro filtrando el agua y el lodo, separando así su diminuta presa.

Es una especie monógama, y durante la época de cría machos y hembras se reúnen en grupos de hasta 150 individuos para realizar la denominada “marcha nupcial”, en la cual, con los cuellos extendidos hacia arriba y al unísono, mueven la cabeza de un lado a otro, desplazándose en una sola dirección. Mientras que realizan esto, suelen emitir un fuerte graznido ronco que acompaña la marcha. Nidifica en grandes colonias compuestas miles de parejas, en general mezcladas con las otras especies de flamencos. El nido es un característico cono de barro. Los pichones permanecen en él unos pocos días y luego de varias semanas se reúnen en grupos de hasta miles de individuos conformando una especie de guardería, vigilada por algún adulto.

Sus problemas de conservación se deben principalmente a disturbios en su ambiente y también a su uso como fuente de alimentación. Antiguamente se colectaban sus huevos como alimento. Las alteraciones producidas por actividades humanas, como la minería y la erosión del suelo en sus sitios de nidificación